En menos de 24 horas, Avianca decidió anticipar en 20 días la suspensión de su operación comercial con Venezuela, medida que se había decidido por varios factores complejos para la operación, siendo el principal los controles a la calidad del combustible que se suministra en ese país.
Según conoció EL TIEMPO, luego de que la compañía anunciara su decisión de dejar de operar el 16 de agosto, advertencias de terceros a altos directivos de la compañía le indicaron que, por precaución, era mejor no enviar aviones de la flota a ese país, ante lo cual se procedió a contactar a otras aerolíneas para transportar a los viajeros en un vuelo chárter, llegando a un acuerdo con la firma Avior, el cual no tuvo permiso de las autoridades aeronáutica del vecino país para despegar.

Ante esta situación y otros factores contra la operación de la firma en Venezuela, como la fuerte presión y hostigamiento a sus administradores en el aeropuerto de Maiquetía, en la mañana de este jueves se decidió anticipar la medida.

La decisión afecta a unos 13.000 viajeros que ya tenían tiquetes de aquí al 16 de agosto, pero además generará un impacto en 33.800 pasajeros con reservas para vuelos en fechas posteriores a ese día, a quienes se les reembolsará la totalidad del valor pagado por sus tiquetes aéreos.

Había derrames en el abastecimiento de combustible de las aeronaves

Graves riesgos
También se conocieron más detalles de lo que los directivos de Avianca Holdings manifestaron a representantes del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (Inac) de Venezuela, en una reunión que tuvo lugar este miércoles, 26 de julio, en Bogotá, en las instalaciones de la Aeronáutica Civil, encuentro al que también asistieron representantes de esta última entidad.

En materia de combustible, las fallas más graves consistían en que los tubos de suministro de combustible están en mal estado, lo que generaba presión inadecuada para el abastecimiento, había derrames continuos y mala calidad.

Además, a nivel de infraestructura la pista del Aeropuerto de Maiquetía no opera al 100 por ciento de su extensión, debido a fallas físicas y el flujo de electricidad no es fijo en las instalaciones aeroportuarias.

En cuanto a las inspecciones de empleados operativos, algunas de sus licencias estaban vencidas, mientras en el control de equipajes, que lo hace la Guardia Nacional, se observa un alto índice de saqueos e intervenciones irregulares a los equipajes de los viajeros, así como el deterioro “absoluto” de la seguridad de la rampa.

Y, para completar, en el trato a las tripulaciones en varias ocasiones estas fueron asaltadas en el vecino país, pero como la situación no se solucionó pese a un esquema de seguridad temporal a cargo de la propia aerolínea, Avianca tuvo que cancelar el vuelo de pernocta, que llegaba en la noche y salía a la mañana siguiente.
Avianca implementó un esquema de seguridad temporal a tripulaciones

En este sentido, también la compañía se quejó de la actitud hostil a las tripulaciones de parte de autoridades venezolanas y de que no hay servicios médicos adecuados para atender a tripulantes en caso de emergencia.

Medidas de contingencia
Para proteger a los pasajeros con reserva en sus vuelos, Avianca anunció que puso en marcha un plan de choque para el traslado de los viajeros que se han visto afectados por la suspensión de las operaciones en las rutas Bogotá-Caracas-Bogotá y Lima-Caracas-Lima.

La primera de ellas es la reacomodación en vuelos de otras aerolíneas. En este sentido, un porcentaje de los pasajeros con reserva para volar en estas rutas los días jueves 27 y viernes 28 de julio fueron reubicados en vuelos de las aerolíneas que mantienen activo el servicio desde y hacia Caracas.

Además, se amplió la capacidad de sillas a destinos de frontera, con lo cual Avianca ha asignado aviones de mayor capacidad desde y hacia destinos como Cúcuta y Riohacha.

Y para el reembolso de dinero, a los viajeros con reserva para vuelos en las rutas suspendidas, se está efectivo el reembolso del dinero pagado por el tiquete.

Para ello Avianca activó las líneas especiales de atención, así:

  • Venezuela: (0 800) 284-2622
  • Bogotá: (57 1) 401-3434 / Resto de Colombia: (01 8000) 95-3434
  • Lima: (511) 511-8222 / Resto de Perú: (0 800) 5-1111